sábado, 5 de marzo de 2016

IIFYM, mi carta de ruptura amistosa.

Querido IIFYM, durante un año me has hecho conseguir muchos objetivos, me has enseñado mucho sobe mí misma y te tengo un gran aprecio....pero siento que ya no me sirves. No me haces feliz, como se suele decir: no eres tú, soy yo. Y es cierto porque realmente pienso que puedes hacer felices a muchas personas, pero no a mí o al menos no en este momento. Dado que me has regalado tantos buenos momentos no quiero irme sin más. Quiero explicarte mis motivos.
Nuestra historia empezó así, yo quería bajar de peso y tú eras una de las tendencias nutricionales de moda. Muchos afamados gurús de la nutrición deportiva te recomendaban, y pensé que serías un buen partido. Cuando leí el protocolo de Sergio Espinar: "Destrozando la grasa" supe que quería estar contigo. La verdad es que sabía que podría hacer el protocolo sin ti, macreando mi comida de siempre sin más. Pero eres tan tentador, hay tantos flexibledieters en el mundo que te adoran...que tenía que probarte! Y es que al fin y al cabo eres el sueño de todo el que se preocupa por su salud , su rendimiento y su composición corporal: poder comer esas galletitas sin que impacten negativamente en mi salud, sin que me impidan alcanzar objetivos, sin restricción no hay atracón, dicen por ahí. Y cierto es que durante un año me sentí muy a gusto contigo. Desde hace unas semanas algo no me iba bien con  la dieta pero estaba tan acostumbrada a ti, que pensé que era yo. Que si las hormonas, que si la tensión por mis metas, etc...Ahora sé que no es que yo tenga un problema, es que tú ahora mismo no me estabas haciendo bien.
Esas dos galletas ajustadas en mi dieta nunca nunca nunca eran suficientes. Me esmeraba por mentalizarme de que era imposible, que sabiendo que mañana tendría otras dos si quería no podía tener esta mente glotona que me hacía querer más. Además el resto de mi alimentación era muy saludable: verdura  y hortalizas, fruta, frutos secos, carne, pescado, huevos eco....

Tú me ayudaste a elevar mi metabolismo, junto con un buen programa de pesas, y de hecho he estado comiendo unas 2100-2200 kcal al día y me seguía viendo bien en el espejo. Pero no me sentía bien. Mi forma de entender la salud no es así. Yo no puedo estar pensando todo el día en la galleta oreo postentreno...yo quiero centrar mi atención en la comida de verdad. Y tú me haces pensar así aunque no quieras. Yo ajusto todo lo sano , toda la real food y dejo de guinda de pastel, el procesado. E inconscientemente éste se convierte en objeto de deseo. Es como tener un amante, exactamente igual. El hecho de que culmine el flirteo no siempre apaga el fuego muchas veces lo aviva más todavía. Cierto es que no me daba atracones pero picoteaba comida de baja calidad o nula calidad mejor dicho, casi a diario. Mi vínculo con los edulcorantes, las harinas, los procesados nunca se rompió de todo y tú tienes que ver. No digo que seas culpable claro, es mi responsabilidad, por ello libremente decido que ya no quiero estar más contigo.



Y como ser humano racional que soy, con los conocimientos que poseo actualmente, quiero que éste sea mi objeto de deseo. La comida de verdad. Ya no voy a preparar unas gachas ajustadas al milímetro con el procesado de moda, yo voy a poner amor en cada acto que implique comer sano. Voy a ir al mercado con amor, prepararé mis recetas con amor y comeré disfrutando hasta cada hoja de lechuga. Sé que vas a intentar que me quede y me dirás que puedo tenerlo todo, que puedo disfrutar de la oreo y de la lechuga. Pero yo te digo que NO. Que quizá otros puedan pero yo no puedo.
De verdad, que sea en pequeña cantidad o que sea ajustado a mis macros no me soluciona el problema. Estamos barriendo debajo de la cama pero no atacamos la causa de raíz. Yo he sentido que sin restricción no hay atracón pero tampoco hay otras cosas. Que no necesito más estudios para saber que no quiero más exceso de omega seis, que no quiero azúcar ni edulcorantes, que no quiero unas papilas gustativas atrofiadas por el capricho postentreno. Y simplemente te pido espacio, nada más. De alguna manera me has ofendido porque te has colocado en oposición a los clean eaters haciendo alusiones continuas a su comida de arroz y pollo. Eres un mentiroso, la comida real tiene muchísimas más opciones  y muchos más beneficios. De hecho, no me siento enferma pero una de las cosas que quiero comprobar por mí misma es hasta dónde puedo sentirme de bien, comiendo bien el 100% de las veces. 



Y ya para finalizar quiero decirte que me has enseñado que soy flexible. Pero no porque tú estés conmigo, soy flexible porque sé que es la única manera de avanzar en esta vida. Cuando quiera comer algo lo haré y no necesito ajustarlo en una aplicación para permitírmelo. Has generado un control artificial en muchas personas. No es la primera vez que escucho: me siento tranquila porque como lo que me toca y ya está. Yo no quiero que me toque nada más ni nada menos que lo que mi hambre decida en cada momento. Y si en alguna ocasión decido comer alimentos de baja calidad lo haré tan puntualmente que no te voy a necesitar. Es más, ahora he crecido y ya no quiero poderme ajustar una galleta sin que afecte a mi total calórico, ahora quiero que no me apetezca la galleta. Y si me apetece algo intentaré hacerlo yo misma y disfrutarlo en compañía. Para ser flexible no me hace falta nadie, para ser flexible sólo me hace falta quererme y saber que me merezco lo mejor. Hay personas que se prohíben alimentos de forma enfermiza pero muchas otras que empiezan con una galleta o con un trocito de pan y se lo bajan en diez minutos. Y no son personas perfeccionistas y controladoras como yo que pobrecitas necesitan tenerlo todo bajo control para ocultar sus carencias afectivas. Son personas normales y corrientes que están corrompiendo sus sistema hormonal y el centro de recompensa con comida basura. 
Y porque tú me eseñaste a ser flexible con esta frase te digo: hasta la vista! Porque nunca se sabe si nos volveremos a encontrar en el camino. 

PD: me da vergüenza la frase de Bucay porque ya sabéis que las gurús del fitness lo patrocinan, junto a Paulo...pero espero que el hecho de que no haya unas nalgas por aquí le reste importancia al asunto ;) pero es que la frase me gustó para este post. 

8 comentarios:

  1. Entiendo muy bien tus palabras. Creo que #tuabuelasíloaprueba explica las mías ;).

    ResponderEliminar
  2. Cada día que pasa estoy mes contento, de haber tomado la decisión de poner mi "salud" en tus manos.

    ResponderEliminar
  3. tambien hay que saber usar IIFYM no se trata de meter comida "basura" porque entra en tus macros o de andar pensando.. aham galletitas todos los dias porque cuadran.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cierto es, por éso hablo en primera persona porque entiendo que no me dan las neuronas para saber usar estar herramienta!

      Eliminar